Medio Ambiente 2020

Hoy 5 de Junio Día Mundial del Medio Ambiente, desde Radio Aguimes, nos invitan a participar en un programa compartiendo un mensaje positivo, algo que en estos momentos se nos hace bastante complicado.

Tras una breve reflexión decidimos actualizar y adaptar un texto que surgió de entre las reflexiones que publicamos durante el confinamiento. Mientras unas releiamos para hacer la transformación, otra compañera grabó el audio definitivo para enviar. Este es el resultado:

 

«Hace tiempo que resuena la palabra crisis, unida al clima, a la economía, a los valores humanos. Desde este lugar donde vivimos, la falta de lluvia nos avisa, sin brusquedad, de esta situación. El cambio climático nos muestra sus efectos año tras año.

Acostumbradas como estamos y dado que, nuestro monocultivo económico es el turismo, nada de esto parece inquietarnos.

Mientras, en otros lugares del planeta, efectos devastadores como inundaciones o sequías obligan a migrar hacia otros lugares, donde las personas son tratadas de forma inhumana.

El mismo trato reciben quienes huyen de guerras o de la pobreza producida por un sistema económico biocida, basado en la desigualdad y el extractivismo sobre territorios y cuerpos.

Nosotras, habitantes de estas islas, sufrimos la crisis económica de 2008, y como consecuencia una pérdida importantísima de bienestar, con peores servicios públicos y peor acceso a bienes de primera necesidad.

Aceptando todo esto como una situación inevitable.

Un nuevo impacto llega en marzo cuando nuestro gobierno declara el estado de alarma y acabamos confinadas, llenas de confusión e incertidumbre, con mucho tiempo para pensar en qué y porqué ocurre esto. 

Un sentimiento de vulnerabilidad y fragilidad se apodera de nuestra vida, descubriendo que el sistema económico, político y social que hemos aceptado, no nos protege.

Poco a poco hemos retomado nuestros afectos, nuestros espacios, intentando recuperarnos de esta brutal sacudida. Encontrando, por un lado, más confusión y abundantes alertas sobre un futuro desalentador, y por otro, esperanza y oportunidad.

Esta última requiere determinación, diálogo, ilusión, alegría, amor, y compromiso de cada una de nosotras, las personas que habitamos en este planeta.

La historia de los movimientos sociales nos recuerda que podemos conseguir grandes transformaciones cuando hay unión, comunidad y cooperación.

Hoy tenemos una oportunidad para repensarnos juntas y pasar a la acción para transformar la vida en este planeta.»