Bibliotecas siglo XXI

En Ingenio el pasado viernes 23 de abril, desde ReCreándome, convocamos una Concentración contra el cierre de las bibliotecas. Las dos bibliotecas municipales están cerradas por tiempo indeterminado y sus libros empaquetados en sótanos, esto dice mucho de lo que, para la política municipal, significa la palabra Cultura.

Señalado este hecho, en estos días hemos verificado, en carne propia, como se usa la televisión municipal, como se utilizan nuestras palabras, para justificar lo injustificable, esto es, que a día de hoy dos bibliotecas públicas estén cerradas y no existan soluciones inmediatas. Además, queremos resaltar la sutil manipulación, a nuestro entender, que se hace al comunicar, el presentador  del magacine Sureste Contigo, que “nos ha sido totalmente imposible establecer esa comunicación”, refiriéndose al colectivo, para seguidamente añadir “me refiero en directo”. Cuando nos plantean propuesta de intervención online, nunca presencial, nuestra respuesta afirmativa prácticamente fue inmediata.

También queremos señalar como algunos políticos hacen ver a través de las redes, a posteriori, que sabían de la concentración más que las propias convocantes con expresiones vagas del tipo “que el cupo estaba lleno” y “no se hizo ningún tipo de llamada”. Cuando, durante varios días, la convocatoria se compartió en diferentes plataformas y medios. Solo en una de las redes sociales llegó a compartirse más de 70 veces.  Además, desde la Subdelegación de Gobierno nunca nos pusieron un límite de personas, únicamente requerían que atendiéramos a las medidas sanitarias actuales.

 

Observando que desde la política de nuestro municipio muchos hablan, muchos se quejan, muchos mienten, muchos se apropian de los espacios de otras y la realidad continúa siendo la misma, entendemos que es desde el Cabildo de Gran Canaria y a través de su Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural,  desde donde se debe garantizar que se cumpla la Ley 5/2019 de 9 de abril, de la lectura y de las bibliotecas de Canarias y asimismo el Pacto por la lectura y escritura en Gran Canaria a través de su Observatorio de la Lectura y Escritura de Gran Canaria.

Por tanto, reclamamos que esta administración tome cartas en el asunto de manera urgente e inmediata. No queremos reuniones informativas, queremos decisiones efectivas.

En pleno siglo XXI un municipio no se puede permitir tener sus bibliotecas cerradas y el acceso a los libros limitado, pues no solo se trata de lo que implica culturalmente, sino de la importancia en el bienestar social, en la cohesión de la comunidad. Cerrar espacios públicos es privar a la sociedad de espacios de reunión, de espacios donde las personas ejercen su derecho a acceder a bienes y servicios públicos de manera democrática independientemente de su clase, etnia, procedencia y sexo.

No, no nos valen las excusas.

 

En Ingenio a 26 de abril de 2021