¿Conoces a mujeres de tu barrio o del entorno más cercano a tí que dedican tiempo, recursos y afecto a los gatos que viven en nuestras calles?
¿Sabías que todo esto lo hacen de manera voluntaria, sin cobrar un euro? Y además, por concretar ¿sabías que estos animales, que cuidan de manera diaria incansablemente, han sido desechados por otras personas sin el menor atisbo de empatía? Por añadir un último apunte introductorio ¿sabías que estas persona que abandonan, que desechan la vida, no son sancionadas en nuestro municipio? Aunque quien dice en nuestro municipio, también puede decirse que practicamente ocurre en la mayor parte del estado.
Seguramente si lees esto pensarás, “Ah sí!, esas, las locas de los gatos, que están todo el día en la calle, cuidando de esos animales que nos invaden, que por su culpa desaparece la fauna protegida de Canarias y bla bla bla bla bla bla…..”
Amiga, amigo, date cuenta, aquí la culpa no la tienen ellas, que se dejan la piel cada día cuidando a otros seres, ¡como si ellas no tuvieran suficiente con lo propio! Tampoco la tienen los gatos, ¡faltaría más! Son los abandonados, despreciados y apaleados de esta historia.
Aqui la responsabilidad la tiene todo un sistema que va contra la vida, que además no sanciona a las personas que la descuidan, que la abandonan en cualquier rincón, o si vamos un poco más allá, sabiendo muy bien lo que hacen, pues en demasiadas ocasiones abandonan los gatos cerca de una colonia, para que una mujer, con una economía cada vez más precaria, se haga cargo.
Y decimos que una economía cada vez más precaria porque son ellas, las gestoras de colonias, las que sacan de sus bolsillos el dinero para alimentar, castrar, cuidar de enfermedades y proveer medicamentos sin que las administraciones, ayuntamientos y cabildos, pongan ni un mísero euro, cuando existe una ley que obliga a pagar todo ¡Todo!
Años llevan algunas mujeres esperando que se paguen estos gastos que no les corresponden. Años llevan librándose de sanciones unos miserables que desprecian la vida. Y años llevan mintiendo sobre ellas y sus cuidados.
Si esto no es violencia, digannos que es.
El pasado lunes 30 de junio un grupo de gestoras solicitó intervenir en el pleno del Ayuntamiento de la Villa de Ingenio, hartas, desbordadas, enfadadas y pese al desprecio institucional de años, se plantaron para resistir y reclamar ¡JUNTAS!
Alli estuvimos para apoyarlas, porque su lucha es diaria y agotadora, merecen escucha y reconocimiento digno. Ellas forman parte de nuestra comunidad, la cuidan y trabajan para mantenerla viva y sana, ¿como no ibamos a estar? Mientras la administración ni está ni se le espera, todo lo contrario, permanece impasible e ignorante.
Te dejamos enlace con la proverbial lectura que hizo una de las portavoces en su intervención del pleno. Esperamos que escuchándola, si aún no entiendes lo que sucede, puedas llegar a entender y sumarte a su lucha, ¡que es la de todas!

