Desde que publicamos en redes el encuentro para hablar de la falta de corresponsabilidad en el hogar y como esta afecta a las mujeres, nos llegaron varios correos y mensajes expresando las ganas de participar y agradeciendo la propuesta.
Un diálogo cuyo título despertó el interés de las personas en general y de las mujeres en particular, sin embargo, sólo participamos de manera presencial dos mujeres y un hombre.
Avanzaba la semana y algunas compañeras comentaban que se les iba a hacer imposible estar presente, mucho lío en casa, imprevistos de última hora, citas médicas pendientes, actividades extraescolares ineludibles o actividades propias que ya tenían en la agenda y se les quedaban muy justas en horario.
Pues si, así estamos en general, con las agendas repletas, los cuerpos agotados, las mentes a mil revoluciones o todo esto a la vez ¿te pasa a ti también?
A algunas de estas mujeres les pedimos que nos enviaran una breve reflexión sobre la temática y así empezamos, leyendo sus aportaciones. En todas aparecía la palabra CULPA, además aparecían aqui y allá palabras como estrés, sobrecarga, barreras, ansiedad, cansancio, menosprecio, conflicto, obligación…
Este sistema sigue imponiendo a las mujeres cuidar gratuitamente, todo por amor, y aunque en los últimos años se han ido sumando los hombres, muchos se mantienen al margen, en sus privilegios, sin querer darse cuenta, o mirando para otro lado.
Soltar privilegios es dificil, pero acaso ¿no tenemos las mujeres el mismo derecho a disfrutar de una vida digna de ser vivida? Merecemos poder decidir que hacer con nuestro tiempo, merecemos disfrutar, descansar o incluso ¡vaguear! ¡Todas tenemos derecho al descanso!
Necesitamos, como sociedad, buscar y crear estrategias, y estas estrategias no pasan por mal pagar a otras mujeres para que cuiden en situación de semi esclavitud. Es urgente continuar exigiendo al Estado que asuma su parte, ¿a quienes beneficia el estado de bienestar? ¿donde quedan las políticas para el cuidado de las personas?
Mucho queda por alcanzar en corresponsabilidad, en conciliación, en cuidados….y la vida avanza…
En 2018, desde el movimiento feminista, se organizó y atravesó toda la geografia española, la primera huelga feminista del país, huelga de cuidados, huelga laboral, huelga estudiantil y de consumo. La respuesta en las calles fue histórica, a nivel nacional e internacional. Todo el trabajo de esos días tuvo su impacto en nuestra sociedad y aún hoy en día estamos recogiendo sus frutos.
El próximo 30 de noviembre en Euskal Herria el movimiento feminista convoca una huelga general para reivindicar un sistema de cuidados público-comunitario, sin embargo mujeres racializadas migradas y gitanas exponen su posicionamiento, sin derecho a huelga.
Nos queda mucho por dialogar, mucho por lo que trabajar. En derechos necesitamos avanzar juntas!!
Continuamos sembrando semillas 🌱🌱🌱

